Rompiendo Límites: la inclusión de las personas con discapacidad, hecha realidad en el territorio Ch’orti’.

01 — La necesidad

Una exclusión que se agrava en el territorio.

En Guatemala, 1 de cada 10 personas vive con discapacidad. En el corredor seco Ch’orti’ de Chiquimula, esta condición se entrelaza con la pobreza, el aislamiento rural y la violencia sexual y de género, agravando una exclusión histórica que persiste allí donde los servicios y las oportunidades aún no llegan en igualdad de condiciones a las comunidades más alejadas del país.

10.2%

de la población guatemalteca vive con alguna discapacidad.

02 — La transformación

De la invisibilidad al control de su propia vida.

Gracias a Rompiendo Límites, las personas con discapacidad de las comunidades rurales del corredor seco Ch’orti’ pasan de la invisibilidad a ejercer control sobre su propia vida: acceden a servicios de salud, educación y protección social, y se convierten en agentes plenos de derecho, capaces de decidir por sí mismas y de ocupar espacios de participación e incidencia en sus comunidades.

Trabajamos el territorio en dos frentes a la vez.

Servicios directos

Cubrimos lo esencial, en la comunidad.

Llevamos salud especializada, educación inclusiva, protección social y seguridad alimentaria directamente a las personas con discapacidad y sus familias del corredor seco Ch’orti’, junto a sus cuidadoras y redes comunitarias.

Incidencia en política pública

Cambiamos las reglas, no solo los síntomas.

Trabajamos junto a gobiernos locales del departamento de Chiquimula y a nivel nacional para que la inclusión quede establecida en la normativa y en la práctica institucional: impulsamos leyes y políticas públicas armonizadas con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, articulados en red con otras organizaciones de personas con discapacidad de Guatemala —como INCLUGUATE— y de la mano con las Oficinas Municipales de Discapacidad.

Nuestras líneas estratégicas

El modelo institucional que sostiene cada logro en el territorio.

Estas cuatro líneas son las que hacen operativos, en el día a día, los dos frentes de nuestro trabajo: los servicios directos y la incidencia en política pública.

Servicios Directos Basados en Modelos de Buenas Prácticas

  • Salud especializada: manejo de la vejiga neurogénica, rehabilitación visual, dispositivos y lentes.
  • Educación inclusiva: Lengua de Señas Guatemalteca (LSGT).
  • Agua y saneamiento inclusivo en las comunidades atendidas.
  • Seguridad alimentaria y nutricional ante la inseguridad estacional del corredor seco.
  • Gestión de riesgos y respuesta ante desastres, con enfoque inclusivo.

Liderazgo de Personas con Discapacidad

  • Redes de mujeres con discapacidad, con espacios propios de organización y liderazgo.
  • Acompañamiento a personas cuidadoras de personas con discapacidad.
  • Participación de personas con discapacidad en la Junta Directiva y en la toma de decisiones institucionales.

Incidencia para Desarrollo Inclusivo

  • Impulso a la Ley Marco de Discapacidad para armonizar la legislación de Guatemala —vigente desde 1996— con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ratificada por el país en 2008.
  • Registros municipales de discapacidad, junto a gobiernos locales.
  • Trabajo en red con otras organizaciones de personas con discapacidad de Guatemala, como INCLUGUATE.
  • Alianza con las Oficinas Municipales de Discapacidad.

Fortalecimiento Institucional

  • Gobernanza liderada por personas con discapacidad desde la Junta Directiva.
  • Sistemas, políticas y desarrollo organizacional para la sostenibilidad a largo plazo.
  • Alianzas y convenios de cooperación sostenibles con socios y donantes.
04 — Una historia, evidencia de todas

«De no creer que podía estudiar, a liderar una comunidad entera. La inclusión no es un favor, es un derecho.»

Gumercinda es una joven mujer indígena maya ch’ortí de una comunidad rural de Chiquimula, con baja visión. Enfrentó una cuádruple barrera —ser joven, mujer, indígena y tener discapacidad— que le decía que el futuro no era para ella. Rompiendo Límites le brindó rehabilitación visual, un dispositivo de baja visión y lentes especializados; pero, sobre todo, el mensaje de que no era objeto de ayuda, sino sujeta de derechos con un potencial sin límites.

Hoy, como colaboradora del equipo de Rompiendo Límites en la región Ch’orti’, Gumercinda cursa el 7° semestre de la licenciatura en Sociolingüística Aplicada y fue reconocida como expositora en el Día Internacional de la Mujer. Se ha convertido en referente para niñas, niños y jóvenes con discapacidad de su comunidad, a quienes transmite el mensaje que ella misma necesitó escuchar: «Todas y todos somos iguales. Tenemos los mismos derechos.»

Gumercinda

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Un vistazo a cómo trabajamos en las comunidades.

Súmate a cambiar esta realidad.

Tu aporte devuelve a las personas con discapacidad del territorio Ch’orti’ el control sobre su propia vida.

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